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miércoles, 24 de enero de 2018

La tercera incógnita de la ecuación: ¿quién está detrás de la trata?

La tercera incógnita de la ecuación: ¿quién está detrás de la trata?
 Yolanda Rodriguez

 Historiadora de formación, bibliotecaria de profesión y feminista a tiempo completo. En la actualidad, Presidenta de Médicos del Mundo Navarra

“Cui prodest scelus is fecit: aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido”.

Estos días pasados, salió en prensa que se había desarticulado una muy peligrosa red de trata de mujeres con fines de explotación sexual. Leí la noticia hasta el final, y nada, oigan, que se hablaba de la organización criminal, y que se hablaba de las víctimas, pero en la ecuación seguía faltándome una incógnita, una que hay que despejar de una vez por todas:
¿Quién se beneficia realmente de la explotación sexual de las mujeres? ¿Quién, con su demanda de mujeres, cada vez más sumisas, cada vez más jóvenes, cada vez más baratas, saca provecho de la trata?

Pues ni más ni menos que los puteros, esos hombres que están entre nosotras, a los que todas conocemos, ya que es conveniente recordar que en el Estado español son 1 de cada 3 hombres los que consumen de forma habitual cuerpos de mujeres, muchas de ellas víctimas de trata. Al hilo de estas preguntas que me hacía, una persona por twitter me compartió una frase clásica que me ha hecho pensar mucho: “Aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido”, Séneca (Medea, acto 1º, escena 1, versos 500-501).
Ya está la incógnita despejada, son los puteros los que con su demanda y su indiferencia están cometiendo el crimen de la trata.

Según un informe de la Universidad Pontificia de Comillas “Apoyando a las víctimas de trata con fines de explotación sexual”, la gran mayoría de los hombres dice que no denunciaría si detecta algún indicio o confirmación de que existe explotación sexual. Y no denunciarían, según ellos, “porque es una cosa muy peligrosa”, o si denunciaría, pero “si ella me dice que no denuncie pues no lo haría, no me vaya yo a comer el marrón después”. Incluso uno de los puteros entrevistados, aun reconociendo que muchas mujeres que él conoce están coaccionadas, dijo “los hombres no hacemos nada por miedo a que se enteren nuestras familias”.

En realidad, el verdadero motivo por el que no denuncian es el miedo a perder el privilegio de comprar esos cuerpos de mujeres a un precio asequible y sin ningún cargo de conciencia, porque les da exactamente igual la vida de las mujeres y las niñas.

Por otro lado, y como sé que esto sale últimamente mucho, y creo que es necesario aclararlo, cuando me refiero a trata y a explotación sexual, también me refiero a prostitución, no a esa que nos quieren vender como guay, claro, yo esa no la conozco, sino a la prostitución como explotación, como violencia, como una forma de esclavitud. Tengo que decir que las mujeres no se se prostituyen, sino que son prostituidas, es importante el matiz, porque leí ayer unas declaraciones diciendo que las mujeres refugiadas se “veían obligadas a prostituirse”, como si, aun con la obligación, fuera una decisión personal ante determinadas situaciones adversas.

Pues no, señor que hizo esas declaraciones, las mujeres no se ven obligadas a prostituirse, las mujeres son prostituidas, las mujeres, sobre todo las mujeres refugiadas, son víctimas de trata, son explotadas aprovechando su situación de especial vulnerabilidad. Pero, sobre todo, ¿por qué las prostituyen, por qué las explotan? Ahí si volvemos al inicio, porque existe quien demanda mujeres, y cuanto más vulnerables, mejor, así salen más baratas y son más “obedientes”.

Para finalizar una frase leída a Mabel Lozano en una entrevista:

“La prostitución no es el oficio más viejo del mundo, el oficio más viejo del mundo es mirar hacia otro lado”.

Pues eso, sigamos mirando hacia otro lado, sigamos pensando que esto no nos afecta, que es cosa de criminales muy malosos, y de pobrecitas mujeres indefensas que son engañadas como bobas, sigamos pensando que esos hombres que “van de putas” y que son nuestros colegas, hermanos, padres, profesores, etc. son  hombres “legales” porque respetan a las mujeres, son progres y hasta hablan de feminismo con nosotras. Mientras, en algún lugar, mucho más cerca de lo que imaginamos, habrá alguna mujer, alguna niña, que será violada por un putero, previo pago, eso sí, y seguiremos nuestras vidas como si nada, mirando para otro lado.


http://www.tribunafeminista.org/2017/12/la-tercera-incognita-de-la-ecuacion-quien-esta-detras-de-la-trata-2/

martes, 11 de julio de 2017

Las Manadas de los #Sanfermines



Las Manadas de los #Sanfermines

La autora le arranca la máscara al patriarcado más duro, el más tolerado, el más defendido por la mayoría de las mentalidades sociales. No lo vemos porque no lo queremos ver y como dice Amelia Tiganus, no podemos imaginarnos el horror por el que pasan las mujeres que tienen que soportar a las manadas de hombres y sus prácticas sexuales violentas que en algunas ocasiones solo se pueden traducir como tortura: "Imaginad lo que la pedagogía de la crueldad hace con ciertos cuerpos. Imaginad que eso pasa porque una sociedad lo permite. Y el Estado lo financia y lo defiende bajo el manto de las tradiciones (patriarcales e intocables)".
Amelia Tiganus -- Feminicidio.net -- 08/07/2017

Si eres prostituta, “trabajar” en un prostíbulo de Pamplona en la época de Sanfermines puede llegar a ser una de las experiencias más traumáticas y duras que vives en el cuerpo de una mujer. Las cosas como son: esto solo nos pasa a las mujeres por ser mujeres, en Pamplona, Ámsterdam, Cali o Bangkok por no decir en casi todas las ciudades del mundo.

Para empezar, en el sistema prostitucional tú no eliges, y estás obligada a aceptar de antemano todas las reglas del juego a las que te someten los proxenetas (en el Estado español están enmascarados como empresarios del ocio aquellos que administran el negocio de la prostitución en algunos supuestos locales de ocio) y los puteros. La alianza putero-proxeneta es de las más fuertes y leales en el patriarcado, entre estos dos roles de machos no hay fisuras, protegen la masculinidad hegemónica y por eso necesitan resguardarse en lugares físicos donde las únicas mujeres que estén allí sean cosificadas, sumisas y estén dispuestas a ser humilladas, usadas y torturadas por ellos, bajo la “legalidad” que le concede el Estado proxeneta. El prostíbulo es el símbolo más contundente y claro de que el patriarcado no está dispuesto a que las mujeres alcancemos la igualdad. Mientras haya prostíbulos, no solo se garantizará que siempre hay un lugar en el que la masculinidad hegemónica está a salvo sino que los hombres como ciudadanos, con la ayuda del Estado, las leyes, los jueces, la policía, los partidos políticos, las religiones y la indiferencia social, pueden disponer de mujeres desechables y explotables.

Imaginad primero el prostíbulo en Sanfermines por dentro: sobrepoblación de mujeres, decenas y cientos se instalan unos días en la capital navarra (traficadas o explotadas en cualquier caso), son hacinadas cuatro o cinco chicas por habitación como en una granja de pollos. De día están encerradas y duermen en los mismos espacios asfixiantes por donde durante la noche anterior pasaron decenas de hombres. También de día, en las calles los enjaulados son los toros, torturados y asesinados por manadas de hombres en un ritual ancestral, las únicas manadas que matan porque sí, porque tienen la licencia para usar y disfrutar de la violencia patriarcal.

Las manadas practican lo que Rita Laura Segato define como “pedagogía de la crueldad”.
Imaginad lo que la pedagogía de la crueldad hace con ciertos cuerpos. Imaginad que eso pasa porque una sociedad lo permite. Y el Estado lo financia y lo defiende bajo el manto de las tradiciones (patriarcales e intocables).

A las últimas chicas que llegan, a falta de camas les toca dormir en colchones sobre el piso, por esas habitaciones pagan fortunas, más de la mitad de lo que reciben ellas de los clientes; muchos proxenetas lo confiesan abiertamente: “a una puta hay que cobrarle todo lo que hace dentro del club, cama, comida, venderle ropa, joyas, perfumes, cocaína...”.

Imaginad que la jornada empieza a las cinco de la tarde cuando las mujeres abandonan las habitaciones y esperan en el local a que lleguen los clientes. Por la tarde hay poca demanda. La gran afluencia de hombres empieza por la noche. Manadas de borrachos invaden los locales vestidos con su traje blanco y “pañuelico” rojo. Hasta altas horas de la madrugada llegan las manadas. Hombres de todas las edades y nacionalidades. Los taxistas cobran una comisión del prostíbulo por cada viaje que traiga una manada. Los hombres vienen envalentonados y sudados. La mayoría pide sexo grupal y normalmente se les concede el deseo. A más hombres y “servicios” en el local, más ingresos y enriquecimiento para los proxenetas.
A ellas les toca el sufrimiento, la explotación sexual y la degradación.
El hacinamiento de mujeres se hace notar solo cuando las colas para esperar una habitación libre inundan los pasillos del prostíbulo. Hacer cola para follar es algo muy común pero en Sanfermines se vuelve más pronunciada esta conducta de la manada. Una vez dentro de la habitación, la diversión machista de la manada (generalmente con una sola mujer) no cesa y las demostraciones de hombría patriarcal son cada vez más violentas. Solo se pueden traducir como sexo duro y tortura. La música alta, el olor a alcohol, tabaco y cocaína son insoportables.
Flyer que se distribuye por las calles de Pamplona durante las fiestas.
Luego a la puta le toca soportar la soledad y recuperarse para volver a repetir al día siguiente la misma … Imaginad cómo llamar lo que le pasa a una puta en esas condiciones. ¿Qué nombre le pondríais?
Y después nos preguntan por qué algunas consideramos al prostíbulo un campo de concentración exclusivo para mujeres.
Las manadas de hombres están siempre dispuestas a volver para borrar cualquier rastro de humanidad de la puta.

¿Puede ser legal todo esto? Pues lo es.

Dice el folleto del Ayuntamiento de Pamplona:
“Por unas fiestas libres de agresiones sexistas: ¿Qué es la violencia sexista? Una violencia que se basa en las relaciones jerárquicas, en las relaciones de poder que sitúan al hombre por encima de la mujer, cuyo objetivo es garantizar que las mujeres vivan en una situación de sumisión”.

¿En qué parte de la campaña pública de prevención de las agresiones sexistas cabe mi relato?
Imaginad ahora que todos los días se publican avisos publicitarios en el periódico Noticias de Navarra (hoy, 8 de julio, ocupan una página entera de clasificados que pueden leer niños y niñas…). Este periódico recibe un beneficio directo de esa explotación sexual, el coste de los avisos publicitarios financia su sostenibilidad.
Lo que no podéis imaginar es el horror que vive una mujer en una situación como la que acabo de contar. 
Hay horrores que solo padecemos y vivimos algunas mujeres por ser mujeres pobres, migradas, racializadas, explotadas por el colonialismo sexual y el sistema prostitucional europeo. Y esto pasará cada día de Sanfermines, en una ciudad a la que cada año vienen las manadas de hombres a disfrutar de sus rituales patriarcales.

Fuente

http://feminicidio.net/articulo/las-manadas-los-sanfermines

lunes, 1 de mayo de 2017

La prostitución aún es un elemento constructor de la "masculinidad" uruguaya



La prostitución aún es un elemento constructor de la "masculinidad" uruguaya

La prostitución, particularmente de jóvenes y adolescentes, sigue siendo parte esencial de la construcción de la "masculinidad" uruguaya, que requiere de relaciones sexuales "desiguales" y "cosificar" a las mujeres, según un estudio publicado hoy.
Montevideo, EFE            4 de mayo de 2012

El informe "Consumidores de sexo, un estudio sobre masculinidad y explotación sexual comercial", financiado por Naciones Unidas, constituye el primer estudio sobre los clientes de las prostitutas en Uruguay y su comportamiento.

El propósito fue investigar "quienes son y porqué consumen" sexo de pago, indicó a Efe Susana Rostagnol, responsable de la investigación.

"Este es un tema que nunca se ve, porque la sociedad lo ubica siempre en el espacio de lo no visible, pero es importante conocerlo para trabajar en un problema grande, como es la prostitución, y particularmente la prostitución con adolescentes", indicó Rostagnol.

Entre las principales conclusiones del informe, además de señalar que es difícil hacer un perfil de usuario dada su diversidad y los distintos tipos de sexo de pago que existen, está que estas prácticas son parte de los presupuestos que exige la "masculinidad dominante" que habilita "consumir personas para satisfacer sus necesidades".

"El trabajo está hecho en una perspectiva de género y concluimos que la prostitución existe porque hay una relación de género que es inequitativa", dijo su autora.

Para Rostagnol, "el sexo de pago contribuye o tiene un papel en la construcción de ciertas masculinidades, que lo ven como parte de su vida cotidiana y que sirve para tramitar su sexualidad. Y no es algo marginal, es la forma en que las sociedades tramitan su masculinidad".

En este sentido, el informe apunta a que los clientes de prostitutas menores de edad en Uruguay incluso llegan a considerarse víctimas en lugar de victimarios en esa práctica, por ser "engañados" por las chicas, que "los sedujeron".

Además, la tendencia cultural a privilegiar lo joven fomenta esta práctica, ya que permite a los usuarios "sentirse más poderosos" porque "independientemente de la mediación del dinero, estuvieron con alguien muy joven".

"En algunos consumidores hay preferencia por la juventud, pero más que nada no distinguen la edad y les da igual que tengan 20 ó 15 años. Y tampoco hay una alerta ni una responsabilidad ante la posibilidad de que el otro que pueda ser menor", añadió.

Rostagnol también señaló que el imaginario de los clientes de la prostitución está marcado por la diferenciación de los "usos" que se les puede dar a las mujeres, considerando a unas como aptas para satisfacer sus deseos sexuales y otras para formar una familia, siempre desde la perspectiva masculina.

"Precisamente, los hombres con pareja estable planteaban que pagaban por sexo para poder hacer cosas que no hacen con ellas, básicamente prácticas como sexo anal u oral. Se trata de cumplir con un deseo, el consumo de sexualidad es un consumo de fantasía. Y consideran que es su derecho como hombre cumplirla sin importar quien caiga en el camino", añadió.

Los investigadores hicieron trabajo de campo en todo tipo de lugares de prostitución en el entorno de Montevideo, donde entrevistaron personalmente a los clientes.

Se establecieron grupos específicos de trabajo formados por profesores de secundaria, homosexuales, trabajadores de la construcción y taxistas.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Conferencia de la doctora Ingeborg Kraus


¡La prostitución es violencia contra la mujer!
2/6/2017
Conferencia de la doctora Ingeborg Kraus del 25.11.2016 en Estrasburgo
Texto original: http://www.trauma-and-prostitution.eu/2016/12/02/prostitution-ist-gewalt-gegen-frauen/
Traducción: Adriana Zaborskyj

Con motivo del día internacional contra la violencia hacia la mujer, se reunieron el director de las regiones de Champaña Ardenas, Lorena y la Alsacia, el director regional de la autoridad sanitaria, en trabajo conjunto con las asociaciones: Centro de Información de los derechos de la mujer y de la familia (CIDFF por sus siglas en francés), Movimiento del Nido Francia y Penélope 67, para un simposio sin fronteras sobre el tema: “Prostitución y salud: Retos y cambio de perspectivas en Europa
Quiero agradecer a los organizadores y organizadoras  por este simposio franco-alemán. Este gran evento, tras la introducción de la ley para la reducción del sistema de prostitución en Francia al lado de Alemania, tiene un valor simbólico para nosotros. Creo que, de hecho, hay que despertar a Alemania. Alemania, que en muchos temas europeos lleva la vanguardia, puede necesitar la ayuda de Francia y de Suecia.
Con motivo del día internacional contra la violencia hacia las mujeres, quiero presentar los dramáticos efectos de la prostitución tras su legalización en Alemania e informar y probar que la prostitución es violencia contra las mujeres. Para finalizar hablaré sobre tales efectos psicológicos.
Quise enfocarme también en la violencia por qué las discusiones políticas en Alemania no han incluido abierta y realmente este aspecto. La prostitución se ha visto como un juego privado donde el estado no se ha inmiscuido.[1]

1. Violencia en la prostitución:
Hay un gran estudio nacional del año 2004 en Alemania sobre el impacto de la violencia [2]. Entre las 10.000 mujeres encuestadas hubo 110 prostituidas, con los siguientes resultados: 82% enumeraron formas de violencia psicológica, el 92% habían experimentado acoso sexual, el 87% vivieron violencia física y el 59% violencia sexual.
Hay un segundo estudio del año 2001 de Zumbeck en Alemania, con 54 mujeres prostituidas, que revela que todas ellas han experimentado traumas [3]. El 70% fueron atacadas físicamente y el 68% sexualmente.

La decisión “voluntaria” de entrar en la prostitución requiere ciertas precondiciones. Las mujeres prostituidas que han acudido a mi consulta, han tenido todas una historia de falta de protección en su infancia y en consecuencia una falta de auto-protección. Esas mujeres aprendieron muy pronto a “desconectarse”. En este punto hay una gran variedad de estudios que demuestran la relación entre haber sido víctima de violencia en la infancia y la prostitución. Los estudios de Zumbeck en Alemania han mostrado que el 65% de las mujeres en su infancia fueron violentadas físicamente y que el 50% sufrieron violencia sexual.

La violencia en la prostitución tiene muchas caras:
Comienza con una vestimenta ligera en el frío o también con tener que estar completamente desnudas.
En la prostitución callejera prevalecen las malas condiciones de higiene, no hay posibilidades de lavarse, no hay protección, no hay seguridad, es oscuro, hace frío, se está expuesto a la mirada de los compradores de sexo y de los transeuntes, quienes juzgan, minusvaloran e insultan, etc.

En los burdeles primero las mujeres son encerradas. La autoridad la tienen el propietario, lo que significa que él decide quién entra y quién no. Cuando alguien busca tener contacto con las mujeres tiene que “caerle bien” al propietario. El contacto con el mundo exterior está estrictamente reglamentado. No cualquiera puede hablar con las mujeres. Las mujeres no son libres.

En los burdeles las mujeres no tiene libre determinación. No tienen derecho a hablar o a hacer demandas. Son como lo describe Manfred Paulus: “prisioneras desde el comienzo de esas, en gran parte, subculturas criminales bajo la luz roja. Dentro de la jerarquía de ese medio ellas se encuentran en el nivel más bajo. Están privadas de sus derechos, indefensas e impotentes”[4].

Las mujeres se encuentran en una relación completamente asimétrica frente a los hombres: “Hoy en la prostitución parece que cerca del 90% de las mujeres de los países pobres de la Unión Europea vienen del este. Cerca del 30% son menores de 21 años. La mayoría no habla alemán y algunas son incluso analfabetas. No practican sexo seguro, no pueden poner límites ni negociarlos. Están en situación de inferioridad. No tienen poder para hacer cumplir sus demandas. Por 30 euros hacen todo lo que los puteros quieran. Están completamente desbordadas, completamente traumatizadas.”[5]

Una gran dificultad adicional está en que estas mujeres, en su mayoría, son victimizadas por sus propias familias. Los ingresos procedentes de su actividad van a familia en su país de origen. Así, el salir de la prostitución está vinculado a profundos conflictos internos. No sólo se liberan de la opresión de un proxeneta extranjero sino que se tienen que separar de su propia familia. La prostitución, así como opera actualmente en su mayoría en Alemania es, en realidad, peor que la prostitución forzada ya que el tratante de personas no es un desconocido sino la propia familia.

La altísima renta diaria de alquiler también es violencia (hasta 180 € debe pagar diariamente una mujer). Lo que significa que las mujeres deben atender hasta 6 puteros antes de lograr ganarse un euro.

Las tarifas planas de los burdeles van contra la dignidad humana. Es humillante saber que por 50 € se vende el paquete completo incluidas cerveza y salchicha.

Los “compradores de sexo” se han vuelto aún más perversos desde la legalización y las prácticas sexuales implicadas son mucho más peligrosas. La violencia contra las mujeres prostituidas se ha elevado gracias a ella. En muchos foros de puteros los hombres alardean de cómo “le dieron” a una prostituida y le dan una calificación [6]. Obviamente lo ven como un derecho masculino dar una calificación a la mujer por usarla de algún modo. Circulan listas-menú con deseos de los puteros. Mientras en el extranjero esto es indignante y visto como tortura, en Alemania se ha convertido en algo normal. Aquí un par de ejemplos [7]:
AFF= sexo anal con el puño (la mano entera por el ano), AO= todo sin condón, Marrón-Blanco= juego con heces y esperma, DP= paquete doble (sexo con dos mujeres) o doble penetración (dos hombres con una mujer), EL= chupar los huevos, FF= follar con el puño, FP= francés puro (sexo oral sin preservativo y sin eyaculación), GB= eyacular en la cara, GS= sexo grupal, Kvp= caviar pasivo (la mujer se deja cagar), Nsp= seco natural pasivo (la mujer se deja mear), OV= sexo oral (mamada o chupada), SW= sanduche (una mujer entre dos hombres), tlb= sin tabú (TODO está permitido), ZA= lengua en el culo (chupar el ano).
Por supuesto estas prácticas riesgosas aumentan las tasas de infecciones. Hay un estudio científico de la doctora Anna Wolff del año 2008, que da una mirada al estado de salud con énfasis en las enfermedades de transmisión sexual [8]. 110 mujeres prostituidas fueron examinadas en Lübeck. El 26% tenían una enfermedad de transmisión sexual que requería tratamiento. El 42% de las mujeres padecían de una infección o una infección aguda.

Reinan condiciones de trabajo desastrosas: las mujeres son completamente dependientes del negocio: muchas trabajan, comen y duermen en los burdeles.Viven en un mundo paralelo sin derechos y sin salida al mundo exterior. La mujer mercancía está siendo explotada al máximo bajo las más duras leyes del capitalismo en Alemania: Maximización del beneficio y bajo costo, etc.
Los horarios de trabajo son peligrosos para la salud: las mujeres prostituidas tienen que estar permanentemente “listas” para los “clientes y duermen un máximo de 5 horas por noche.
Muchas mujeres viven como nómadas en Alemania. No tienen un lugar fijo de residencia y son trasladadas de un burdel a otro para ofrecer variedad a los compradores de sexo. Muchas veces no saben ni siquiera dónde están.

La Organización de las Naciones Unidas quiso hacerse aconsejar en asuntos de prostitución y sus preguntas fueron: “¿cómo funciona lo del derecho reproductivo en mujeres prostituidas?”. Mi respuesta fue que es completamente absurdo hablar de derecho reproductivo en tal contexto. Las mujeres embarazadas actualmente son muy buscadas por los compradores de sexo. Ellos quieren sentir el cuerpo del niño dentro de la mujer durante el sexo. Por esto son tan frecuentes los abortos tardíos en el extrajero o las mujeres entregan en libre adopción al niño poco después del parto. Para servir a ese mercado el objetivo es embarazar nuevamente a las mujeres tras el nacimiento del niño.  En Berlín actualmente el sistema de adopción debe tener más bebés para entregar que padres que buscan adoptar [9]. El estrés y la situación emocional de las mujeres embarazadas durante el ejercicio del sexo como en una línea de montaje no solo es perjudicial para la futura madre sino para el desarrollo del niño en el vientre materno.

La violencia no solo tiene lugar en la prostitución. Las mujeres tampoco tienen protección fuera de ella: experimentan violencia física por parte de sus proxenetas, los dueños de los burdeles y los tratantes de personas hasta la muerte. Viven violencia psicológica a través de las miradas despectivas y la exclusión de la sociedad. No son tomadas en serio, son discriminadas y serán siempre “ex-putas”.
Y es que también en la llamada “prostitución de lujo” tiene lugar la violencia. La sobreviviente alemana de la prostitución, Marie, lo describe así [10]: “el “respeto” de los hombres hacia mi no era respeto hacia mi directamente sino al billete que habían invertido. Para trabajar en la prostitución, sobrellevar los olores de hombres desconocidos y sentir su piel sobre el propio cuerpo, una mujer tiene que sobrepasar todos sus límites. Aunque yo no experimenté nunca el tipo más horrible de prostitución, esa vida me alcanza aún después de haber salido de ella y es una ola que aún me golpea”

La sexualidad requiere la interacción de la mente y el cuerpo. Para posibilitar que una persona extraña penetre el propio cuerpo es necesario desconectar funciones naturales, que de otra forma serían inevitables: el miedo, la vergüenza, el miedo a lo desconocido, el asco, el desprecio, el olor, el dolor, etc. Esta  desconexión es un fenómeno que se llama disociación. El alcohol y las drogas ayudan además a sobrellevar el dolor psicológico. Solamente bajo la condición de una disociación patológica es posible el uso de la vagina como un instrumento de trabajo libre de sensaciones.

2. Los daños psicológicos a causa de la prostitución:

En Alemania no hay controles de salud y prevención para mujeres en situación de prostitución. Debido a esto hay muy pocos datos recogidos sobre los efectos de la prostitución. Por lo tanto las mujeres han sido entregadas a un medio violento y perjudicial.
El estudio de Zumbeck del año 2001 encontró que el 60% de las mujeres en la prostitución han desarrollado un pronunciado trastorno por estrés postraumático. Los estudios de Schröttle y Müller del 2004 prueban un alto consumo de medicamentos: 67% de las mujeres en la prostitución toman calmantes para el dolor y el 38% tranquilizantes.
Sin embargo quiero señalar que el aumento de los daños psicológicos en las mujeres que aún se encuentran en la prostitución a menudo no es fácil de mostrar. Hace poco hice acompañamiento a una mujer a quien el comprador de sexo le introdujo clavos en la vagina. Su comentario al respecto fue: “no me duele, todo está bien señora Kraus”. A menudo los centros de consejería y la policía no entienden qué significa disociación y qué formas puede tomar. El dolor psicológico será por primera vez accesible para las mujeres solo cuando encuentren el camino de salida de la prostitución.

Los periodistas me preguntan enfáticamente con frecuencia si de verdad a las mujeres les va tan mal en la prostitución. Quieren escuchar diagnósticos. Muchas mujeres presentan de hecho trastorno de estrés postraumático, pero no solo eso: también trastornos de ansiedad y depresion son frecuentes.
Pero, ¿qué diagnóstico se le da a una mujer que está tan traumatizada que no habla?. ¿Qué diagnóstico se le da a una mujer que ya no siente el dolor cuando le meten clavos en su vagina?. Nos topamos con frecuencia con los efectos de múltiples traumas.

Una de mis colegas, que trabaja con un programa de salida de la prostitución, me dijo que solo algunas pocas mujeres logran salir. Las mujeres “trabajan” hasta que se desmoronan físicamente. Es solo una cuestión de tiempo hasta que eso pasa.
¿Por qué ocurre esto?, me pregunto. Porque la voluntad de estas mujeres está rota. Ellas no ven ningún futuro para sí mismas, no tienen sueños, ni identidad aparte de la prostitución. Están reducidas a la naturaleza construida de ser “prostitutas” y no encuentran ningún camino para salir de allí. Están atrapadas en su trauma y su vergüenza.

Las jóvenes que llegan a Alemania están completamente desbordadas, completamente traumatizadas. Muchas piden psicofármacos y drogas después de sus primeras experiencias. Dicen que de otra manera no se podría soportar este “negocio”. Algunas mujeres están unas pocas semanas y dicen: “aquí estoy muerta, ya no puedo sonreir”. Algunas lo soportan por años y afirman: “Tengo niños y casa, tengo que seguir adelante”. Las mujeres están profundamente traumatizadas, desarrollan depresiones, pesadillas, dificultades físicas. Tienen reacciones psicosomáticas como dolores de estómago. Están enfermas y se sienten enfermas. Se expande una gran desesperanza dentro de ellas.
Lo mismo informa Jana Koch-Krawcak cuando, como trabajadora social, va al burdel. Allí se encuentra con mujeres desvalorizadas, que han perdido completamente el contacto consigo mismas. 

Reaccionan con miedo o con apatía. Parece obvio que necesitan cualquier cosa menos sexo. Pero allí se encuentran los compradores que se burlan de su “maldición”. Se rien y se divierten.
¿Cómo funciona esto?. Me hago la misma pregunta que Caroline Emcke se hizo en su libro “Contra el odio”[13]. Si, ¿cómo funciona esto de no ver la urgencia de las personas, sino solamente las necesidades propias?, ¿cómo es esto posible?

Esto es posible porque los hombres piensan que tienen derecho a tener sexo y para eso les está permitido usar a las mujeres. La mujer está atrapada en una imagen socialmente construida, a saber: en una imagen de “bestia sexual insaciable”. Se le niegan sus demás necesidades, se le deshumaniza, ella es tan solo eso. Esto permite al comprador de sexo cualquier forma de falta de escrúpulos, su empatía está bloqueada y en su lugar se encuentra la indiferencia.

Por medio de mecanismos de represión y juegos mentales la sociedad se engaña y la política se sacude la responsabilidad. Se niega la violencia y se oculta la realidad. ¿Y para qué todo esto?

Todo esto para proteger un tema fuertemente tabú, y es la sexualidad masculina y su dócil e irrestricto concedido derecho a su despliegue. Gracias a lo cual se protege también a la industria del sexo y sus vertiginosas ganancias. Alemania es El Dorado para proxenetas, dueños de burdeles y traficantes por la ley del 2002 y seguirá siendolo por la ley del 2016.

“La normalización de la prostitución tiene también efectos tremendamente devastadores para la sociedad en general: apoya y consolida actitudes jerárquicas discriminatorias de los hombres hacia las mujeres en la nación. ¡La prostitución es violencia contra las mujeres!. Afianza y promueve relaciones de género patriarcales, es el símbolo del poderío masculino sobre la mujer así como el envilecimiento de las mujeres como colectivo” [14].

¡Gracias!

Dra. Ingeborg Kraus

Fuente

http://www.tribunafeminista.org/2017/02/la-prostitucion-es-violencia-contra-la-mujer/

sábado, 18 de febrero de 2017

83% de las trabajadoras sexuales inició antes de los 16 años; 96% es víctima de violencia



Estudio: 83% de las trabajadoras sexuales inició antes de los 16 años; 96% es víctima de violencia
Por Redacción / Sin Embargo febrero 15, 2017 -

Durante el “Foro sobre trabajo sexual y trata de personas”, realizado en la en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, Rita María Hernández, directora de la Comisión Unidos vs Trata A.C. dijo que la industria sexual promueve el mito de que la sexualidad masculina debe ser satisfecha con una oferta de personas que puedan ser compradas. “Esto exige la creación de un grupo de mujeres que son legítimamente escogidas para ser violentadas”.

Ciudad de México, 15 de febrero (SinEmbargo).- El 82 por ciento de la víctimas de trata con fines sexuales son mujeres, y más del 50 por ciento son menores de edad, dijo la directora de la Comisión Unidos vs Trata A.C., Rita María Hernández, este día. La defensora expuso que, de acuerdo con un estudio que lleva a cabo la organización en conjunto con otras universidades, el 83.3 por ciento de ellas inició cuando tenían menos de 16 años de edad.

Durante el “Foro sobre trabajo sexual y trata de personas”, realizado en la en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, Hernández recordó que más de 3 millones de personas viajan por el mundo esperando tener encuentros sexuales con menores de edad, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Situación que ha crecido durante los últimos 15 años en México, segundo lugar mundial en turismo sexual infantil.

Aseguró que 20 por ciento de los turistas tienen el sexo como uno de sus objetivos, y de este porcentaje, el tres por ciento confiesa tener tendencias pedófilas.
La directora de la asociación civil agregó que el turismo sexual es una de las tres modalidades alarmantes de explotación sexual que se pueden identificar en México; las otras son la pornografía y la esclavitud sexual. México es fuente, tránsito y destino de trata de personas; que a nivel mundial es el segundo negocio ilícito más lucrativo, destacó Hernández.

Los estudios arrojan de manera constante que entre las explotadas por la industria del sexo, aquellas que se dicen no ser tratadas han experimentado depresión económica, abuso sexual, falta de un hogar estable, adicciones, enfermedades mentales y emocionales, que las llevan a entrar en situación de prostitución.

     “La desigualdad de género, la globalización, la pobreza, el racismo, la migración y el colapso de la estabilidad económica de la mujer; todos estos contribuyen a crear las condiciones en que una mujer es impulsada a la industria sexual”, explicó.

La defensora criticó que “en México la prostitución no está reglamentada ni prohibida; en realidad está tolerada”. Reveló los resultados de una investigación que realizó la asociación para la que trabaja, en conjunto con el Colegio de la Frontera Norte, la Universidad Xochicalco (Tijuana), la Universidad de Columbia Británica (Canadá), la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) y la Iniciativa VIH/Sida del Consejo de Salud de Vancouver (Canadá).

De 400 mujeres que fueron entrevistadas, el 83.3 por ciento de ellas inició cuando tenían menos de 16 años de edad; el 96 por ciento de ellas ha experimentado situaciones traumáticas y de violación y su educación máxima es de sexto grado de primaria.
  
  “Yo he trabajado muchos años en Tijuana, donde la situación está que se desborda… en un fin de semana podemos contar hasta 380 o 400 mujeres que están en situación de calle. Pero la peor situación es la que está adentro, porque cuando tú trabajas y caminas los callejones de la zona de tolerancia de Tijuana no vas a contar menos de mil puertas, y sabes que detrás de cada una de esas puertas hay una jovencita, hay una mujer que ha sido engañada”, relató la activista.

De acuerdo con Hernández, la industria sexual promueve el mito de que la sexualidad masculina debe ser satisfecha con una oferta de personas que puedan ser compradas. “Esto exige la creación de un grupo de mujeres que son legítimamente escogidas para ser violentadas, explotadas y violadas”, a quienes proxenetas y tratantes escogen con el fin de explotarlas en el mercado local e internacional, tras convencerlas de que para ganarse la vida no hay otra alternativa

   “Contrario a lo que dicen aquellos que buscan reglamentar la prostitución, a los compradores de sexo no les interesa la diferencia entre prostitución y trata. Nunca le preguntan a una chica si está siendo tratada. Y los testimonios que conocemos hoy en día, de más de 200 mujeres, nos indican que aunque ellas les compartan esta verdad, ellos poco se conmueven, pues han pagado por un servicio que ahora exigen”, aseguró Rita Hernández.

¿LA PROSTITUCIÓN ES UNA DECISIÓN LIBRE?
Quienes justifican la prostitución “usan el vocabulario de la liberación sexual y los derechos de la mujer. Pero la realidad es que no podemos tener el derecho de ser violentadas y violadas”, dijo Rita Hernández.
Las legislaciones -o su falta- que promueven la industria del sexo como un negocio legítimo y una carrera profesional estable para ellas permiten a los proxenetas asegurar un suministro de mujeres y niñas para ser explotadas. Quitar candados legales al proxenetismo da pie al funcionamiento de negocios que promueven la prostitución, como los table dance y las casas de masajes, señaló Hernández.
     
La presidenta de Comisión Unidos vs Trata A.C. manifestó que los conceptos de consentimiento y decisión son constantemente mal usados por quienes pretenden legitimar la explotación sexual. “Se malinterpretan y son engañosos porque no toman en consideración el contexto en el que las mujeres, las adolescentes y las niñas son engañadas o forzadas a prostituirse. Usan el vocabulario de la liberación sexual y los derechos de la mujer. Pero la realidad es que no podemos tener el derecho de ser violentadas y violadas; sólo el derecho de vivir una vida libre de violencia”.

Además, al no tomar las medidas necesarias para desalentar la demanda, y dar legitimidad a la venta de mujeres y niñas para actos sexuales, se quitan barreras ético-sociales y se acepta culturalmente que ellas pueden considerarse mercancía, y que la prostitución es un pasatiempo divertido o necesario.
Rita María Hernández comentó que en los países donde se ha legalizado o regularizado la prostitución el aumento de casos de trata de personas es importante. Por ejemplo, en Alemania la prostitución fue legalizada y considerada como un trabajo legítimo, con pago de impuestos y planes de retiro, desde el año 2002.

Hoy en día en Alemania se estima que existen 150 mil mujeres ejerciendo la prostitución -un número 60 veces mayor que en Suecia-, por lo que la nación germana es conocida como el país con el mercado más grande de prostitución en Europa, pero se estima que el 70 por ciento de quienes trabajan en el sexoservicio llegaron como resultado de un engaño y como víctimas de trata.

http://www.sinembargo.mx/15-02-2017/3153298