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martes, 30 de enero de 2018

Te doy mis ojos, putero II

TE DOY MIS OJOS, PUTERO II
29 de enero de 2018. por José Elizondo

Bueno, no ha estado mal ¿eh? Se dice mientras sube la cremallera de su pantalón vaquero. No es una pregunta que busque respuesta, es más bien una autoafirmación personal que surge de forma mecánica como tantas veces, en tantas ocasiones. Esta es otra más. La verdad es que la noche estaba siendo jodidamente aburrida hasta que sus compañeros de trabajo se les ocurrió acercarse a ver que se cocía por estos lares. Mira si he pasado veces por “la recta”, pero justo aquí no había entrado, la sigue diciendo mientras deja un billete sobre la cómoda. Ella ya ni le presta atención y su cuerpo queda desdibujado en el espejo del baño. Aunque ahora que sé que estás tú por aquí casi fijo que vuelvo de nuevo, la dice con una sonrisa que busca más una complicidad imaginada, que real. Tampoco le importa demasiado, quizás ni se acuerde de ella la próxima vez. Además habiendo tanto “ganado” donde elegir, porque quedarme con una. Y tampoco es plan de encoñarse, mira lo que le pasó a Javier que se encariño de una y vaya historia que se montó….

En fin, a lo que íbamos, te dejo propina para que luego no digas ¿eh….? Él sigue hablando sin pensar mucho en lo que dice, ella hace tiempo que dejó de escucharle. Demasiadas cosas en la cabeza como para prestarle atención. Quizás otro día se habría animado para charlar un poco, o por lo menos a fingir que le interesaba algo de lo que le estaban diciendo. Es curioso, como hay días en los que todos se parecen tanto, pensaba con media sonrisa dibujada en su rostro, la otra media la guardaba para cuando mereciera la pena sonreír.

Sois la ostia amigos, no me esperaba algo así. La verdad es que os habéis portado con el “regalo”, fijaros que ha salido más barata de lo que pensábamos y al final la he dejado hasta propina. Para qué no se diga….Y tú qué Felipe, ¿no te animas a “subir”? ¿O estás hecho una maricona? No si ya decía yo que esos pantalones tan apretados y ese flequillo de medio lado….Una carcajada al unísono sonó en la barra. Incluso a Felipe le salió la risa floja, por si acaso….



Quizás la pregunta no sea quien soy yo, sino quien eres tú ” Te doy mis ojos, putero”

Oye, le dijo al camarero al ver que le cobraban 20 euros por un cubata, que las “putas” son ellas ¿eh? Y de nuevo todos se echaron a reír. Pues no nos quieren joder con estos precios…Si es que no hay derecho…., Es la ley del mercado amigo, contestó el avispado camarero, la  ley de la oferta y la demanda. No te jode con el camarero, si nos ha salido ingeniero y todo. Anda ponte otra ronda y así estamos todos igual de jodidos. Otra carcajada compartida para, a continuación, apostillar cada uno con su propia cosecha: Esta maldita crisis, es el jodido sistema, la culpa la tiene el gobierno, ya estamos con los perro-flautas, anda. dejaros de política que hemos venido a pasárnoslo bien ¿estamos?….Y así cada uno se quedó satisfecho: No, si al final nos tendremos que meter todos a putas; eso lo dirás tú (y el jajaja correspondiente).

No si ya decía yo que a ti te iba, pero lo que no sabemos es por donde (y de nuevo el jajaja de turno). Oye ¿y si nos vamos a la velada de boxeo femenino? ¿A pero las tías boxean? (de nuevo risas) si no que se lo digan a mi parienta que tiene un gancho de izquierda que ni el negro ese (más risas). Fíjate la polémica que ha habido, estuvieron a punto de suspenderlo porque lo patrocinaban, mira, entre otros, este puticlub. Y al final lo hacen pero sin estos patrocinadores. Va…putas feministas, que poco tienen que hacer. Si ya digo yo que ni machismo, ni feminismo joder, que ningún extremo es bueno. Además hasta boxeo femenino ¿Qué más quieren?

Y así, entre risas y ocurrencias, se fueron de puticlub sin preguntarse absolutamente nada, bueno quizás Felipe. Se reincorporaron a su vidas, a sus trabajos, conversaciones, manifestaciones, el que fuera, porque claro si te tocan lo tuyo no te vas a quedar con los brazos cruzados. Y así se indignan cuando ven una catástrofe, un suceso violento, una violación: A esos, a esos les cortaba yo los huevos y ya veríais como así se solucionaba rápido. Ya te digo matando al perro se acabó la rabia. Otros pensarían en voz baja: bueno habría que ver…sembrando esa duda que, según como la estiramos cada uno, sirve para justificar lo injustificable.

Y es que quizás estaría bien empezar a preguntarse qué hay detrás. En esta línea Richard Poulin, considerado como uno de los mayores expertos mundiales sobre prostitución y explotación sexual, analiza el proceso de normalización que nos lleva a convivir con una convención social hasta el punto de poner el foco de la prostitución en quien la ejerce y no tanto en quien decide hacer uso de la misma, advirtiéndonos como  “Los hombres no quieren ver lo que hay detrás de la prostitución”[1].

Porque no lo vemos, o porque no lo queremos ver. Porque la pregunta no es quien soy yo, sino quien eres tú ¿Te doy mis ojos, putero?….

Notas:

[1] De la entrevista: “¿por qué muchos hombres no quieren hacerse esos planteamientos? Porque no se los hacen, ¿no?

(…) Los hombres no quieren oír ni quieren ver lo que hay detrás de la prostitución. No quieren saber que al llegar a los 16 años una de cada tres mujeres ha sufrido agresiones sexuales, lo que significa que la violencia hacia las mujeres es gigantesca. (…) Y si existen esas cifras tan enormes de violencia sexual es porque hay muchísimos hombres que cometen violencia sexual contra las mujeres, es posible que ascienda a un hombre de cada tres. Todo esto se lo comento para hacerle ver que las relaciones sociales entre hombres y mujeres son complicadas y que eso explica en parte por qué a los hombres les parece normal pagar por sexo. Muchos hombres siguen pensando que la mujer debe ser sumisa y que la que no lo es, se merece ser agredida.”


http://www.elfaradio.com/2018/01/29/te-doy-mis-ojos-putero-ii/

martes, 11 de julio de 2017

Las Manadas de los #Sanfermines



Las Manadas de los #Sanfermines

La autora le arranca la máscara al patriarcado más duro, el más tolerado, el más defendido por la mayoría de las mentalidades sociales. No lo vemos porque no lo queremos ver y como dice Amelia Tiganus, no podemos imaginarnos el horror por el que pasan las mujeres que tienen que soportar a las manadas de hombres y sus prácticas sexuales violentas que en algunas ocasiones solo se pueden traducir como tortura: "Imaginad lo que la pedagogía de la crueldad hace con ciertos cuerpos. Imaginad que eso pasa porque una sociedad lo permite. Y el Estado lo financia y lo defiende bajo el manto de las tradiciones (patriarcales e intocables)".
Amelia Tiganus -- Feminicidio.net -- 08/07/2017

Si eres prostituta, “trabajar” en un prostíbulo de Pamplona en la época de Sanfermines puede llegar a ser una de las experiencias más traumáticas y duras que vives en el cuerpo de una mujer. Las cosas como son: esto solo nos pasa a las mujeres por ser mujeres, en Pamplona, Ámsterdam, Cali o Bangkok por no decir en casi todas las ciudades del mundo.

Para empezar, en el sistema prostitucional tú no eliges, y estás obligada a aceptar de antemano todas las reglas del juego a las que te someten los proxenetas (en el Estado español están enmascarados como empresarios del ocio aquellos que administran el negocio de la prostitución en algunos supuestos locales de ocio) y los puteros. La alianza putero-proxeneta es de las más fuertes y leales en el patriarcado, entre estos dos roles de machos no hay fisuras, protegen la masculinidad hegemónica y por eso necesitan resguardarse en lugares físicos donde las únicas mujeres que estén allí sean cosificadas, sumisas y estén dispuestas a ser humilladas, usadas y torturadas por ellos, bajo la “legalidad” que le concede el Estado proxeneta. El prostíbulo es el símbolo más contundente y claro de que el patriarcado no está dispuesto a que las mujeres alcancemos la igualdad. Mientras haya prostíbulos, no solo se garantizará que siempre hay un lugar en el que la masculinidad hegemónica está a salvo sino que los hombres como ciudadanos, con la ayuda del Estado, las leyes, los jueces, la policía, los partidos políticos, las religiones y la indiferencia social, pueden disponer de mujeres desechables y explotables.

Imaginad primero el prostíbulo en Sanfermines por dentro: sobrepoblación de mujeres, decenas y cientos se instalan unos días en la capital navarra (traficadas o explotadas en cualquier caso), son hacinadas cuatro o cinco chicas por habitación como en una granja de pollos. De día están encerradas y duermen en los mismos espacios asfixiantes por donde durante la noche anterior pasaron decenas de hombres. También de día, en las calles los enjaulados son los toros, torturados y asesinados por manadas de hombres en un ritual ancestral, las únicas manadas que matan porque sí, porque tienen la licencia para usar y disfrutar de la violencia patriarcal.

Las manadas practican lo que Rita Laura Segato define como “pedagogía de la crueldad”.
Imaginad lo que la pedagogía de la crueldad hace con ciertos cuerpos. Imaginad que eso pasa porque una sociedad lo permite. Y el Estado lo financia y lo defiende bajo el manto de las tradiciones (patriarcales e intocables).

A las últimas chicas que llegan, a falta de camas les toca dormir en colchones sobre el piso, por esas habitaciones pagan fortunas, más de la mitad de lo que reciben ellas de los clientes; muchos proxenetas lo confiesan abiertamente: “a una puta hay que cobrarle todo lo que hace dentro del club, cama, comida, venderle ropa, joyas, perfumes, cocaína...”.

Imaginad que la jornada empieza a las cinco de la tarde cuando las mujeres abandonan las habitaciones y esperan en el local a que lleguen los clientes. Por la tarde hay poca demanda. La gran afluencia de hombres empieza por la noche. Manadas de borrachos invaden los locales vestidos con su traje blanco y “pañuelico” rojo. Hasta altas horas de la madrugada llegan las manadas. Hombres de todas las edades y nacionalidades. Los taxistas cobran una comisión del prostíbulo por cada viaje que traiga una manada. Los hombres vienen envalentonados y sudados. La mayoría pide sexo grupal y normalmente se les concede el deseo. A más hombres y “servicios” en el local, más ingresos y enriquecimiento para los proxenetas.
A ellas les toca el sufrimiento, la explotación sexual y la degradación.
El hacinamiento de mujeres se hace notar solo cuando las colas para esperar una habitación libre inundan los pasillos del prostíbulo. Hacer cola para follar es algo muy común pero en Sanfermines se vuelve más pronunciada esta conducta de la manada. Una vez dentro de la habitación, la diversión machista de la manada (generalmente con una sola mujer) no cesa y las demostraciones de hombría patriarcal son cada vez más violentas. Solo se pueden traducir como sexo duro y tortura. La música alta, el olor a alcohol, tabaco y cocaína son insoportables.
Flyer que se distribuye por las calles de Pamplona durante las fiestas.
Luego a la puta le toca soportar la soledad y recuperarse para volver a repetir al día siguiente la misma … Imaginad cómo llamar lo que le pasa a una puta en esas condiciones. ¿Qué nombre le pondríais?
Y después nos preguntan por qué algunas consideramos al prostíbulo un campo de concentración exclusivo para mujeres.
Las manadas de hombres están siempre dispuestas a volver para borrar cualquier rastro de humanidad de la puta.

¿Puede ser legal todo esto? Pues lo es.

Dice el folleto del Ayuntamiento de Pamplona:
“Por unas fiestas libres de agresiones sexistas: ¿Qué es la violencia sexista? Una violencia que se basa en las relaciones jerárquicas, en las relaciones de poder que sitúan al hombre por encima de la mujer, cuyo objetivo es garantizar que las mujeres vivan en una situación de sumisión”.

¿En qué parte de la campaña pública de prevención de las agresiones sexistas cabe mi relato?
Imaginad ahora que todos los días se publican avisos publicitarios en el periódico Noticias de Navarra (hoy, 8 de julio, ocupan una página entera de clasificados que pueden leer niños y niñas…). Este periódico recibe un beneficio directo de esa explotación sexual, el coste de los avisos publicitarios financia su sostenibilidad.
Lo que no podéis imaginar es el horror que vive una mujer en una situación como la que acabo de contar. 
Hay horrores que solo padecemos y vivimos algunas mujeres por ser mujeres pobres, migradas, racializadas, explotadas por el colonialismo sexual y el sistema prostitucional europeo. Y esto pasará cada día de Sanfermines, en una ciudad a la que cada año vienen las manadas de hombres a disfrutar de sus rituales patriarcales.

Fuente

http://feminicidio.net/articulo/las-manadas-los-sanfermines

lunes, 1 de mayo de 2017

La prostitución aún es un elemento constructor de la "masculinidad" uruguaya



La prostitución aún es un elemento constructor de la "masculinidad" uruguaya

La prostitución, particularmente de jóvenes y adolescentes, sigue siendo parte esencial de la construcción de la "masculinidad" uruguaya, que requiere de relaciones sexuales "desiguales" y "cosificar" a las mujeres, según un estudio publicado hoy.
Montevideo, EFE            4 de mayo de 2012

El informe "Consumidores de sexo, un estudio sobre masculinidad y explotación sexual comercial", financiado por Naciones Unidas, constituye el primer estudio sobre los clientes de las prostitutas en Uruguay y su comportamiento.

El propósito fue investigar "quienes son y porqué consumen" sexo de pago, indicó a Efe Susana Rostagnol, responsable de la investigación.

"Este es un tema que nunca se ve, porque la sociedad lo ubica siempre en el espacio de lo no visible, pero es importante conocerlo para trabajar en un problema grande, como es la prostitución, y particularmente la prostitución con adolescentes", indicó Rostagnol.

Entre las principales conclusiones del informe, además de señalar que es difícil hacer un perfil de usuario dada su diversidad y los distintos tipos de sexo de pago que existen, está que estas prácticas son parte de los presupuestos que exige la "masculinidad dominante" que habilita "consumir personas para satisfacer sus necesidades".

"El trabajo está hecho en una perspectiva de género y concluimos que la prostitución existe porque hay una relación de género que es inequitativa", dijo su autora.

Para Rostagnol, "el sexo de pago contribuye o tiene un papel en la construcción de ciertas masculinidades, que lo ven como parte de su vida cotidiana y que sirve para tramitar su sexualidad. Y no es algo marginal, es la forma en que las sociedades tramitan su masculinidad".

En este sentido, el informe apunta a que los clientes de prostitutas menores de edad en Uruguay incluso llegan a considerarse víctimas en lugar de victimarios en esa práctica, por ser "engañados" por las chicas, que "los sedujeron".

Además, la tendencia cultural a privilegiar lo joven fomenta esta práctica, ya que permite a los usuarios "sentirse más poderosos" porque "independientemente de la mediación del dinero, estuvieron con alguien muy joven".

"En algunos consumidores hay preferencia por la juventud, pero más que nada no distinguen la edad y les da igual que tengan 20 ó 15 años. Y tampoco hay una alerta ni una responsabilidad ante la posibilidad de que el otro que pueda ser menor", añadió.

Rostagnol también señaló que el imaginario de los clientes de la prostitución está marcado por la diferenciación de los "usos" que se les puede dar a las mujeres, considerando a unas como aptas para satisfacer sus deseos sexuales y otras para formar una familia, siempre desde la perspectiva masculina.

"Precisamente, los hombres con pareja estable planteaban que pagaban por sexo para poder hacer cosas que no hacen con ellas, básicamente prácticas como sexo anal u oral. Se trata de cumplir con un deseo, el consumo de sexualidad es un consumo de fantasía. Y consideran que es su derecho como hombre cumplirla sin importar quien caiga en el camino", añadió.

Los investigadores hicieron trabajo de campo en todo tipo de lugares de prostitución en el entorno de Montevideo, donde entrevistaron personalmente a los clientes.

Se establecieron grupos específicos de trabajo formados por profesores de secundaria, homosexuales, trabajadores de la construcción y taxistas.

sábado, 18 de febrero de 2017

Soy putero




Lucía Etxebarria
Escritora
Soy putero
@LaEtxebarria

Cada vez son más los jóvenes españoles que recurren a prostitutas igual que consumen alcohol y drogas, como un mero entretenimiento
Jean Twenge, profesora e investigadora de la Universidad de San Diego , autora de Epidemia narcisista y de Generación yo, hizo un estudio basado en una muestra de miles de estudiantes estadounidenses. Asegura que la personalidad narcisista y la falta de empatía han crecido «al mismo ritmo que la obesidad desde 1980», alcanzando niveles de epidemia. También prueba que los jóvenes actuales son más agresivos que los de generaciones precedentes.

Seguimos. No sé si han visto ustedes un vídeo que corre por internet. Es del programa más visto de la tarde, MHyV.
Público y concursantes veinteañeros. Uno de los concursantes afirma: «Yo soy una persona que, si tú me das a entender una cosa, luego no me digas ‘hasta aquí, más no’, porque yo ya no razono». El público y la cadena le apoyan, nadie le echa del programa. Un integrante del público llama «zorra» a la chica que le dijo no. (Todo esto, en horario infantil).

EL PAÍS EUROPEO CON MÁS DEMANDA
España es el tercer país del mundo con mayor demanda de sexo de pago. Y el primero de Europa. Cada vez son más los jóvenes que recurren a prostitutas. Para ellos, el sexo de pago es algo normal. Igual que consumen alcohol y drogas, la prostitución es un mero entretenimiento. Son conclusiones de Luis Mariano García Vicente, profesor de Trabajo Social en la Complutense y coautor de un libro sobre el perfil del cliente de la prostitución. Él entrevistó a estudiantes universitarios masculinos de hasta 25 años. Estudiantes de Derecho, Económicas, Trabajo Social y Psicología. Gente que en principio no debería tener problema en encontrar una chica para tener sexo. El 20% de los encuestados se habían ido alguna vez de putas.
España es uno de los principales destinos del tráfico de seres humanos: 40.000 chicas al año

Los jóvenes van a los clubs a tomar unas copas y acaban muchas veces juntos en una misma habitación con una prostituta a la que se intercambian. A veces juntan para pagar a una y luego echan a suertes quién se va con ella. Nunca indagan si las mujeres a las que pagan son víctimas del tráfico de personas o no. No les interesa. Lo afirma María José Barahona, experta en el estudio de la prostitución de España. Estas eran las razones que daban los estudiantes entrevistados para pagar a una profesional: si pagan 20 euros se ahorran tener que charlar con la chica y seducirla, el cortejo, tener que salir a cenar o al cine… y de paso un posible rechazo. Además, al pagar tienes a una mujer que se pone a tu servicio. No le tienes que convencer de que haga esto o lo otro. Sencillamente, lo hace. Porque le pagas. De nuevo evitas el rechazo.

NUEVE DE CADA DIEZ, VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA
España figura entre los principales países de destino del tráfico de seres humanos. Cada año entran entre 40.000 y 50.000 jóvenes para ser usadas con ese fin, coaccionadas, amenazadas, maltratadas, vejadas. Según el programa Mujer, Prostitución y Trata de Cáritas, el 90% de las prostitutas atendidas han sufrido episodios de violencia. Repito: nueve de cada diez.

Se supone que esta es una columna de opinión, pero yo no voy a opinar nada. Les he dejado datos contrastados. Saquen ustedes sus propias conclusiones.


http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/soy-putero-por-lucia-etxebarria-5839820

domingo, 14 de agosto de 2016

Los usuarios no se plantean que son ellos, con su demanda, los que generan la oferta de prostitución

“Los usuarios no se plantean que son ellos, con su demanda, los que generan la oferta de prostitución”
Laura Pedernera consiguió el último Premio de Investigación Concepción Gimeno de Flaquer de la Universidad de Zaragoza
"Algunos universitarios utilizan la prostitución como una opción más de ocio"
Ana Sánchez Borroy   - Zaragoza
  

Es pedagoga de formación y ni siquiera pensaba presentar la candidatura, pero su Análisis de la demanda de la prostitución por parte de estudiantes universitarios consiguió el último Premio de Investigación Concepción Gimeno de Flaquer de la Universidad de Zaragoza. Ahora, Laura Pedernera (Mar del Plata, Argentina, 1965) trabaja en estudiar los asesinatos de mujeres prostitutas que no aparecen en los listados de víctimas de violencia de género, por no considerarse a la fallecida pareja de su asesino. Pedernera tiene claro que “el lenguaje genera pensamiento”: no quiere saber nada de “trabajadoras sexuales” y no le gusta demasiado lo de “clientes”. Para ella, son “prostitutas” y “usuarios, demandantes” o, simplemente, “puteros”.

Laura Pedernera

¿Cómo hizo el estudio y cuáles fueron las principales conclusiones?

Las entrevistas se realizaron en una zona de la isla Tenerife que se llama “El Cuadrilátero”, en La Laguna, que es una ciudad universitaria. Es una zona con muchos pubs y discotecas y las entrevistas no se hicieron en puticlubs, sino en pisos ubicados en edificios en esa misma zona. Se hicieron 20 entrevistas a estudiantes universitarios que consumen prostitución; la mayoría de los cuestionarios los pasaron prostitutas con las que yo tenía contacto por mi trabajo anterior en un proyecto de Médicos del Mundo. La principal hipótesis confirmada es que estos jóvenes universitarios utilizan la prostitución como una opción más de ocio. De los 20 encuestados, 15 respondieron que recurrían al sexo de pago por diversión o entretenimiento, 11 apuntaron que porque las prostitutas son expertas en sexo y solamente dos hablaron de insatisfacciones en sus relaciones sexuales o afectivas. O sea, que no recurren a la prostitución porque no ligan. Es porque les gusta ir de putas.

¿Es una motivación diferente a la de otros usuarios de prostitución de mayor edad?

El único estudio que he hecho yo personalmente es el que estamos comentando sobre usuarios universitarios. Podemos comparar con las conclusiones de otros trabajos, sobre todo los de Águeda Gómez, que ha hecho muchos estudios sobre usuarios de prostitución, aunque no los clasifica por motivaciones, sino por discurso. El discurso que coincidiría con la opción de ocio y divertimento sería el mercantilista. Y sí, en los estudios de Águeda Gómez también concluye que muchos usuarios, sobre todo las personas más jóvenes, tienen este discurso mercantil. Consiste en expresar que la prostitución existe y ellos acceden a ella porque hay oferta, sin cuestionar lo que implica; es un punto de vista economicista, de libre mercado, de oferta y demanda. No se plantean en ningún momento que ellos son los que generan esa oferta con su demanda; no se paran a pensar que tan apenas hay oferta de hombres prostituidos para mujeres, simplemente, porque no hay demanda. Yo no soy objetiva: en materia de prostitución, defiendo el abolicionismo normativo porque creo que los proxenetas, los tratantes y practicantes no son los únicos culpables de que exista la prostitución, sino también los "clientes", que son los que, con su demanda, generan este negocio.

¿Cuál sería el perfil de consumidor universitario?

Yo destaco que prácticamente ninguno trabajaba, con lo que no sé de dónde sacaban el dinero para la prostitución, si de los padres o de la beca. En concreto, de los 20 entrevistados, solo trabajaban tres: uno, a tiempo parcial; otro, en una empresa familiar y el tercero, como becario. También me dolió bastante comprobar que bastantes de ellos, más de los que yo pensaba, se dedican a ciencias humanísticas: cinco estudiaban Económicas; cuatro, Psicología; cuatro, Derecho; uno, Biología; tres, Física; dos, Periodismo y uno, Pedagogía. La edad media era 24 años; 18 eran de nacionalidad española y dos eran comunitarios. Y, como media, no gastaban mucho dinero: entre 300 y 400 euros en seis meses; aproximadamente acudirían a las prostitutas dos veces al mes.

¿Mostraban alguna preferencia diferente al conjunto de los consumidores de prostitución?

No, son bastante tradicionales. El grueso de ellos buscaba mujeres; solo uno contestó que le daba lo mismo mujeres hetero o mujeres trans. No analicé de qué nacionalidad pedían que fueran las prostitutas. Y en cuanto a lo que pedían, también eran bastante clásicos: sexo vaginal, anal, grupal... El sexo grupal era con dos amigos y una muchacha, que es más económico que dos muchachas para un solo consumidor.

Sorrow-Vicent Van Gogh

¿Acudían solos o con amigos?

Esa es una buena pregunta, porque resulta que el 85 % de los encuestados respondieron que acudían en grupo y con amigos. Parece que están tomándose una copa y cuando se aburren, en lugar de irse a su casa, se van de putas.

¿Piensa que los universitarios usuarios de prostitución consideran a las prostitutas un objeto sexual?

La encuesta de este estudio era muy delicada porque yo sabía que la mayoría de las veces iban a tener que pasarla las propias mujeres prostitutas. Solo tres tipos accedieron a sentarse a hablar conmigo y perder unos minutos respondiendo. Entonces, había cosas que yo no podía preguntar para evitar ofenderles a ellas. Ahora, que estoy preparando mi tesis doctoral, voy a pasar una encuesta cuantitativa, no cualitativa, y preguntaré cosas que sí me interesa saber, como cuál es el imaginario de mujer y cuál es el imaginario de mujer prostituta que tienen estos hombres. Seguramente coincidirá el discurso mercantilista con la motivación de ocio y con un imaginario concreto de la prostituta como comerciante y de la mujer en general como objeto sexual. Por eso, esto, en ese momento, no lo pude corroborar; aunque, lógicamente, lo intuyo.

¿Qué impresión se lleva usted de la demanda de prostitución entre universitarios después de haber hecho este estudio?

Muy mala porque yo, que tengo 50 años, creía que con los avances en igualdad y con la liberación sexual que empezó en los años 60, en el año 2000 la prostitución ya no existiría o sería un fenómeno residual, marginal o propio de países donde hay más represión. Y, sin embargo, no solamente existe, sino que muchísimo más que antes y de una forma mucho más mercantilizada. Es decir, no es lo mismo un señor que iba a una prostituta en los años 30, que era casi una señora de la familia, que lo que ocurre actualmente, que es un mercadeo, sólo se mira qué porciones de carne hay disponibles. Pienso que es un fenómeno que tiene una relación directa con la globalización y con el capitalismo. Ahora, por ejemplo, según me dice algún asiduo a la prostitución, las prostitutas negras están muy denostadas y están cobrando sólo 5 ó 6 euros en la calle, en Madrid. Cuando yo trabajaba en Médicos del Mundo, hace unos 10 años, eran ellas las que estaban muy cotizadas. Los puteros no son conscientes de que son ellos los que están generando esto con su demanda. A la vez, aquí la trata juega un papel fundamental: es mucho más rentable para las personas que se dedican a ser intermediarios, traer mujeres de una zona de Europa que ni siquiera conlleva un delito de tráfico de personas. Por tanto, creo que la oferta influye en los gustos de los puteros, pero es una oferta regulada por las leyes del capitalismo, por lo que sale más rentable. En lo que no tengo duda es en que hay una relación estrecha entre el machismo, el patriarcado y el capitalismo. De todas formas, no quiero decir que donde no hay o no hubo capitalismo, no hubo prostitución; ni mucho menos. Lo que pasa es que ahora se ha convertido en el segundo negocio más lucrativo del mundo.

¿En qué consiste ese abolicionismo normativo que proponía antes?

Es el modelo de Suecia y de otros países como Francia, que se acaba de sumar. El abolicionismo normativo significa que la prostitución no se prohíbe, pero se fomenta que tienda a la desaparición, como ocurrió, por ejemplo, con el movimiento abolicionista de la esclavitud. Se trata de crear normas, leyes o reglamentos que penalicen todos los elementos que forman parte del fenómeno prostitucional, excepto la mujer prostituida: estaría penado el consumo, el tráfico y la trata, el proxenetismo en los locales, alquilar habitaciones... Frente a esto, con el modelo de prohibición de Estados Unidos, a las mujeres se las detiene y se las multa. El abolicionismo normativo, además, tiene que ir acompañado de medidas de índole social para favorecer que aquellas mujeres que quieran dejar la prostitución encuentren alguna medida de discriminación positiva, como se hizo en su momento con las víctimas de violencia machista, para poder insertarse laboralmente. También hace falta prevención y educación en la igualdad. En Suecia, este modelo empezó a funcionar bastante tarde, cuando la sociedad fue consciente de que la prostitución es una “escuela de desigualdad”, como dice la profesora Ana De Miguel, porque lanza un mensaje negativo no sólo para las mujeres en situación de prostitución, sino para todas las mujeres. Porque el mensaje que se envía a la mujer es que siempre te queda la opción de dedicarte a la prostitución, que es un trabajo igual que cualquier otro.

13/08/2016
Fuente

http://www.eldiario.es/aragon/sociedad/universitarios-utilizan-prostitucion-opcion-ocio_0_547345452.html